Vuelvo, se ve, a mi idea del vacio.
Siempre, desde que me conozco, tiendo a llenar baches. A tapar agujeros. A llenar. De un tiempo a esta parte, me di cuenta que no, que en realidad, de tanto bachear calles ajenas, el vacío en mí es total. Estoy lleno de vacío. Dar es dar, pero querer dar, eso, es a partir de recibir.
Pensé en algun momento, en el concepto de placer como una ausencia de displacer (que no es poco, voy sabiendolo de a poco, vea) pero resulta que ambos pueden neutralizarse el uno al otro y dejar esto de lo que estoy lleno: nada.
Es verdad, debo construir desde la nada, que no es tan malo, en cierto punto, solo es que el vacío me rompe generosamente las pelotas. Pero no me queda otra. O si, pero en este momento de mi foquin vida, no cabe otra cosa que construirme. ME.
Mimar. ME. Dar. ME. Soñar. ME. Armar. ME. UNO. Juaaaaaaaaaa!
martes, julio 18, 2006
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