Parafraseando al Wolfang Amadeus si es que la historia de la histeria me permite, voy a postear sobre la etimología de la palabra hostia: es una palabra latina que significa "víctima" (generalmente expiatoria), "víctima humana", que procede del verbo hostio / hostire, que significa "usar de represalias", "reprimir", que a su vez procede de hostis, que significa "extranjero", "enemigo" y que se origina probabilísimamente en la palabra ostium (derivada a su vez de os / oris, boca), que significa "puerta", "embocadura de un río", "entrada de un puerto".
Y volvemos a la oralidad ... a que te den hostias por abrir la boca, o a veces por cerrarla, el punto es que siempre te dan hostias.
Como contrapartida, y todo tiene su contrapartida, como el ying y el yang, los proverbios y dichos (tema que ya fue tocado (y un poco manoseado) en un post anterior ) también tienen, o por lo menos deberían tener, creo yo, su contrapartida, probemos:
1) Al que madruga, Dios lo ayuda: Al que se acuesta tarde, a la mañana el culo le arde.
2) El que parte y reparte, se queda con la mejor parte : A los amarretes, a gritos les pide el ojete (¡malditos retentivos anales!)
3) Hay que hacer el bien sin mirar a quien : Si eres ciego, tienes derecho a cagar a bastonazos a la gente.
4) Quien mal anda, mal acaba : Si no acabas, algo anda mal.
5) Dime con quien andas, y te diré quien eres : Callate, y sigue chupando. Yo te avisaré cuando esté por acabaaaaaaaaaaaaaaaaaaar. Ups.
6) Dime de que presumes y te dire de que adolesces : Niña presumida, andas mal cojida.
En fin, me estoy agotando . . . mejor, la seguimos la próxima sesión, digo en el próximo post.
jueves, agosto 25, 2005
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