Semblanzas para un hijo nikkei.
(Parecido a un hijo gaucho, pero con los ojitos así)
La cocina japonesa tiene, como todas las cocinas donde gente cocina para comer todos los días, hasta que a alguien le parece copado ponerse un restaurante étnico, tiene básicamente proporciones, entonces es más fácil aumentar las porciones, si es que tenemos más invitados, o tenemos el dinero para ponernos un restó en Palermo, ambientado tipo Kill Bill.
Empecemos por hacer el arroz (shari) para el sushi:
Antes del arroz, siempre preparamos el condimento. La proporción aquí es de 2 en 2. 200 gramos de azúcar (pa´ ti Celia), para 200 cm 3 de vinagre de alcohol (el transparente), 2 cucharadas soperas de sal.
Hasta aquí, la receta original. Yo me permití retocarla un poquito y, he aquí uno de mis más preciados secretos de cocina, 2 cucharadas de Glutamato Monosódico, conocido aquí como "ASHINOMOTO".
Pero pueden omitirlo. Lo mismo que el "Mirim" (o vinagre dulce japonés, para los amigos) que irían dos cucharadas soperas), aunque quien sabe. Yo, personalmente, no lo utilizo. Perdón.
Bueno ponen todo eso en una ollita destapada a fuego medio, y revuelven con cuchara de madera hasta que el líquido se torne transparente nuevamente. Ahí nomás, le apagan al fuego, usté señor viste vo? Dejen descansar el condimento para el arroz.
Ahora si viene el bendito arroz.
Por cada DOS tazas (tamaño de té) de arroz, van TRES de agua. (2x3 shari). Volcamos nuestras DOS tazas de arroz dentro de la olla, y llenamos la olla con agua fría de la canilla nomás. Removemos un poco el arroz, para que suelte el almidón (si, es eso que se ve blanco). Bueno, ¿lo tiene visto? Ahora, retire toda el agua de la olla. No, el arroz no lo tire.
Repita el ejercicio de "lavando el arroz" unas 7 veces en total.
Luego, si, agregue agua como le decía anteriormente (2x3 shari).
Bien, encienda el fuego en una hornalla acorde a la olla que usted utilice y a las cantidades, al mínimo. Si, leyó bien, al mínimo. Tapamos la olla, y se puede ir pispeando, luego de que alcanzó el hervor, hasta que veamos burbujitas entre el arroz, y nada, pero nada de agua.
Ahí nomás ya empezamos a tapar la olla nuevamente, y esperamos de 5 a 7 minutos. Haciendo nada.
Bueno, si ya pasaron 7 minutos, ¿que cuentan? ¿Todo bien por allí? Ahora por favor, mezclan el arroz con el condimento (sip, se los di proporcionado en 1 a 1, es decir, 3x2 + 2x2)
No hay manera de errarle. Sale genial, sin miedo que no pica. Eso es mentira (o gusto, ya lo veremos)
Bueno, mezclamos bien, como si fuera una masa que hay que tratar muuuy dulcemente, como a una mujer desnuda, y en lo oscuro, hasta que el arroz, antes opaco, se torne brillante. ¡¡Mezclen suavecito!!
Bueno, meten todo eso en un tapperware ® y lo tapan, o directamente le ponen papel de film al bowl donde mezclaron el arroz con su condimento.
Déjenlo enfriar en paz, tranquilo, pobrecito esta cansado, permitidle al arroz, tomar todo ese gustito, sin perder humedad. ¡Listo! Bienvenidos al sushi.
Este arroz que parece complejo porque yo escribo mucho, es de lo más simple del mundo, solo que lleva tiempo y paciencia.
Ahora vamos con los compañeros del arroz, quienes deben ser preparados para participar en la fiesta oral (para la lengua), y no, no reseca, porque le lavamos el almidón, señora, va a poder mover el vientre con normalidá.
Pepinos: con uno alcanza y sobra. Lo abrimos a lo largo, en dos mitades, y le retiramos todas las semillitas. Ninguna debería quedar ahí, vamos, afuera semiiitas. Ahí estamos. Luego, cortamos estas mitades en tiritas a lo largo. Ok, ahora le tiramos sal al pepino, para que suelte el agua. :o) Cuando terminan de salarlos, los envuelven en papel de cocina. Para que absorba (el griego) no, el agua.
Semillitas de sésamo: las compran en la dietética de su barrio por $ 1,50. Baratito, nomás. Se colocan sobre una sartén limpia, a fuego fuerte, y las remueven con cuchara de madera. Recuerden, muévanse rápido, porque se queman (las semillitas) con una velocidad increíble. Van a notar que (son blancas) van tomando color doradito, están a punto. Para ese momento, pueden retirar la sartén del fuego y seguir revolviendo las semiiitas, un ratito. 2 minutos.
Bueno, lo que hicieron fue abrir las semillas para que salga el aceite del sésamo, es decir, hicieron "ábrete sésamo", o lo que es lo mismo, magia, y eso es lo que le da el sabor característico a algunos rolls.
Hasta aquí, los que necesitan de alguna preparación, ah, si, tengo uno personal, que si quieren lo pueden probar, y los invito a contarme que les pareció. Conste que es idea mía, (porque después uno aguanta cada mail que Diosmelibre ;o), y bueno, hasta ahora no obtuve ninguna queja, así que ahí va.
Reemplazo de Alga Nori de Eze-san.
Cuando le retiraron la piel al salmón, la cortan en tiritas de 10 cm de largo, por 4 cm de ancho, más o menos, como puedan, recomiendo tijera muy afilada.
Para prepararla, tiran 2 tacitas (tamaño de café) de salsa de soja a una sartén. Agregan dos cucharadas soperas de azúcar, y dos cucharadas soperas de ajinomoto (o glutamato monosódico o ashinomoto).
Así, en frío, mezclan todo (incluyendo las tiritas de piel de salmón) y prenden el fuego, a temperatura moderada o media. Como estoy hoy, ¿eh? Ahora, revuelven todo con cuchara de madera hasta que la salsa de soja rompa el hervor. Guarda con la espumita. Sigan revolviendo y alejen un poquito del fuego. Sigan mezclando, y vuelvan a ponerlo al fuego, hasta que vean que las tiritas del pobrecito pez (pobrecito porque es tan rico, porque si lo llego a agarrar, lo mato) que cambian de forma y textura (se van a dar cuenta, creanmé, no los voy a defraudar … oía, dije esa frase y me corrió un frío por la nuca … en fin.
Meno, hasta aquí los acompañantes del arroz, acompáñenme ustedes entonces mañana, sintonicen este mismo blog, pero a cualquier hora, o pasado, mejor, así les cuento como rolar rolls de sushi.
Besos a montones (sin los almidones!)
Dr-Freud
Ps2: bueno, tampoco los dejo taaan a gamba, en el link de mis fotos, hay sushi hechos, pueden imaginarse alguito o copiar, total ya tienen los ingredientes, lo demás es técnica nomá.